01.  Del homínido al homo sapiens


Reconstrucción del esqueleto de Lucy en el Museo Nacional de Addis Abeba

    Etiopia ocupó un lugar destacado en los estudios paleontológicos cuando en 1974 se descubrió en la región Afar a unos 150 kilómetros al noreste de Addis Abeba el esqueleto de un nuevo homínido, catalogado desde entonces como Australopithecus Afariensis. Sus descubridores la llamaron Lucy, en Etiopia se la conoce como Dankenesh (eres preciosa) y tiene una datación de 3 millones y medio de años. Es posible que Lucy sea el personaje más conocido entre los que han habitado en territorio etíope y eso nos da pie para convertir este primer capítulo en una breve recorrido por la evolución humana.

    Hace unos 65 millones de años (en adelante ma) aparecieron los primeros primates en las selvas tropicales y subropicales de Africa donde proliferaron gran cantidad de especies algunas de las cuales, los denominados monos del nuevo mundo llegaron a America al menos hace 35 ma. Los monos del viejo mundo son los que permanecieron en Africa y algunos de ellos evolucionaron hace unos 30 ma hacia un grupo de simios antropoideos de los que se conservan en la actualidad cuatro especies: los gibones, los orangutanes, los gorilas y los chinpancés. Las dos primeras especies migraron hacia el sudeste asiático mientras que las otras dos permanecieron en el continente africano. Hace unos 7 millones de años algunos simios próximos a los chinpancés empezaron a caminar erguidos dando lugar a una cadena de primates bípedos de los que se conocen 23 especies diferentes, todas ellas ellas extinguidas en la actualidad con la excepción del Homo Sapiens.

Los primeros homínidos: Sahelantropus Tchadensis, Orrorín Tugenensis y el género Ardipithecus.


Ardipithecus Ramidus según reconstrucción del Smithsonian Museum.

    Los fósiles más antiguos relacionados con la genealogía humana son los de la especie Sahelantropus Tchadensis. Son nueve piezas que fueron halladas en 2001 en el desierto de Djurab de la república del Chad y forman un cráneo que sus descubridores llamaron "Tumai" . Se le estima una datación entre 7 y 6 ma.

    De una antiguedad estimada entre 6,2 y 5,6 ma son los fósiles de la especie Orrorin Tugenensis y fueron hallados en la localidad de Tugen en Kenia. Los fósiles pertenecen a un individuo de una estatura de 1,40 metros que es conocido como "Milenium Man" porque fue descubierto en el año 2.000.

    Para muchos científicos, el primer vestigio fósil indudablemente homínido es el Ardipithecus Ramidus que tiene una datación de 4,5 ma y fue encontrado por primera vez en 1994 en Aramis en el curso medio del río Awash, en el valle del Rift etíope. "Ardi" significa suelo en la legua de los afar y "Ramidus" significa raiz. "Phitecus" viene del griego y significa mono. En 2009 se encontraron más de 200 restos de una hembra (a la que se nombró "Ardi") que han permitido obtener una imagen muy completa que muestra el bipedismo evidente de la especie. El habitat de los ardipithecos era según el entorno de los fósiles encontrados el bosque tropical lo que descarta la antigua teoría de que el bipedismo se originase en la sabana del Africa oriental. El origen del bipedismo hay que situarlo por lo tanto en el bosque tropical africano, el mismo habitat donde habitaron también los australophitecos durante al menos un millón y medio de años. Ya veremos más adelante el protagonismo que tuvo la sabana africana en el proceso evolutivo de los homínidos.

El género Australopithecus (mono del sur).

    Los australopithecos aparecieron hace unos cuatro millones de años cuando había gran cantidad de bosque tropical primario en la mayor parte de Africa. Los rasgos más característicos que les diferenciaban de los chinpancés eran el bipedismo y la disminución del tamaño de sus caninos. Por lo demás, seguían compartiendo con ellos importantes características como la altura (1,40 m) la capacidad craneal (480 cm3) y unos brazos muy largos que les permitía trepar por los árboles y alimentarse de sus frutos.


Reconstrucción de "Lucy" en el Museo de la Evolución de Burgos.

    Los paleantropólogos coinciden al señalar que la dieta de los australopithecos era muy vegetariana. Su dieta estaría compuesta por frutos ricos en azúcares así como semillas, raíces, tubérculos y cortezas y estaría complementada además por piezas capturadas de pequeños mamíferos, reptiles y aves. En el momento actual están registradas cinco especies de australopithecos bien diferenciadas: Australopithecus Anamensis, Australophitecus Afariensis, Australophitecus Bahrelghazali, Australophitecus Africanus, Australopithecus Sediba. Hay además otras dos especies que todavía se está debatiendo si estan bien diferenciadas: Australopithecus Deyiremeda y Australopithecus Prometheus.

    Con los registros fósiles existentes encontrados al día de hoy hay unanimidad al señalar al grupo de australopithecos como antecedentes del género Homo lo que presupone de facto el origen africano del Homo Sapiens. No sucedía lo mismo cuando en 1925 Raimond Dart presentó el cráneo de un homínido de 3 años de edad encontrado en las canteras de Taung a unos 500 km de Johanesburgo. La comunidad de paleoantropólogos de Londres y New York se opusieron a aceptar aquel fósil en la cadena evolutiva humana pues presuponía aceptar el origen africano del hombre, cosa que sin embargo ya lo había adelantado Charles Darwing. En aquel momento se pensaba que los orígenes del Homo Sapiens estaban en el sudeste asiático donde Eugene Dubois encontró en 1891 un ejemplar al que calificó como "el eslabón perdido" y lo asignó a la especie de Phitecantropus Erectus. Pero cuando en 1938 Robert Broom encontró en la cueva de Sterkfondtein, Sudáfrica, un ejemplar adulto de la misma especie que el encontrado por su colega Raimond Dart, el descubrimiento fue aceptado y ambos fósiles fueron catalogados como Australopithecus Africanus y se les supuso una datacíón de 1,7 ma. Su datación actual es de entre 3 ma y 2 ma.


Reconstrucción de las pisadas de Laetolli en Tanzania. Smithsonian Museum.

    Fue en la década de los 70 del siglo pasado cuando se descubrieron numerosos fósiles de la especie Australopithecus Afariensis en el Africa oriental, esto es en Kenia, Tanzania y Etiopia. Algunos homínidos de esta especie encontrados en Etiopia han alcazado mucha notoriedad. A la cabeza figura la ya mencionada Lucy encontrada en Hadar por Donald Johanson en 1974 y rápidamente convertida en celebridad mundial y mascota de los paleontólogos. Al año siguiente, el mismo equipo encontró en el mismo área un grupo de 200 huesos pertenecientes a 12 miembos de la misma especie que fue nominada como "la primera familia". Se ha especulado mucho sobre las causas de la muerte del grupo. Algunos dicen que podrian haber sido víctimas de una inundación mientras que otros apuntan a que tuvieron que ser presas de los felinos depredadores. Otro resto destacado de un Australopithecus Afariensis es el que corresponde a un niño de 3 años nombrado como Sellam o "el niño de Lucy" que es el esqueleto más completo de un homínido de corta edad. Fue encontrado en Dikika, Etiopia, en 2003. Un vestigio asombroso de los Australopithecus Afariensis son las huellas que hace 3,7 millones de años dejaron al pisar ceniza húmeda en Laetolli, Tanzania. Dichas huellas nos mostrarían de manera contundente que los australophitecos andaban sobre dos pies de la manera como lo hacemos nosotros ahora.

    Los australopithecos habitaron en los bosques tropicales de Africa y compartieron el nicho ecológico con sus primos los gorilas y los chinpancés. Pero en los dos millones de años que habitaron en el planeta sucedieron cambios climáticos de origen geólógico que convirtieron en el este africano las densas selvas en bosques dispersos y sabanas, lo que obligó a los australopithecos a adaptarse al nuevo habitat y evolucionar hacia dos clases de especies bien diferenciadas: Los Parántropos y los Homos.

Los australophitecos y el arbol filogenético de la evolución humana.


Arbol filogenético de la evolución humana. Cliquea para ampliarlo.

    Hasta ahora se ha discutido bastante sobre cual de los australophitecos debe de figurar en la filogenia que nos lleva a través de Homo Habilis y Homo Ergaster hacia el Homo Sapiens. Lo habitual era encontrarnos con dos especies de australopithecos en los árboles filogenéticos que nos conducían al Homo Sapiens. Con el descubrimiento en 1997 de los restos fósiles de Australopithecus Garhi rodeado de herramientas de piedra en los yacimientos de la región afar etíope, este australopitheco se fue incorporando también a las filogenias evolutivas en el eslabón previo al género Homo. Pero en la última década se ha impuesto un rechazo a trazar un árbol filogenético con un linaje central que va evolucionando en la adaptación al medio. Como parece probable que el origen de nuevas especies de homínidos proviene de la hibridación de dos o más especies previas, cada vez se utiliza más el desarrollo de los árboles filogenéticos a nivel de géneros y se elude el fijar las filogenias a nivel de especies. Algunos autores sugieren al lector que se ejercite en trazar un árbol a nivel de especies a partir de los taxones que ellos dejan agrupados en géneros.

Cambios geológicos y climáticos. El Himmalaya y el Valle del Rift.


En el valle del Rift continental africano tuvieron lugar los procesos mas relevantes de la evolución humana.

    Los cambios geológicos y climáticos condicionaron la evolución de los primates bípedos. La incorporación del subcontinente indio al continente asíático fue uno de ellos pues debido a su empuje se formó la cordillera del Himmalaya que hace 7 millones de años, cuando los primeros homínidos aparecieron, tenía unos 5.000 metros de altitud y estaba en proceso de crecimiento. En los veranos boreales se formaba un aire caliente y seco por encima del nuevo macizo que al desplazarse sobre el continente africano produjo un cambio climático en este continente. El desierto del Sáhara comenzó a extenderse y los bosques tropicales primarios empezaron a menguar.

    Otro fenómeno geológico que afectó directamente a la evolución de los homínidos fue la formación del Valle del Rift. La grieta del Valle del Rift surgió porque la placa africana está sobre una enorme fumarola de magma que está fundiendo la corteza lo que provoca que esta se tense y se raje. En los bordes se elevan las rocas calientes y en el centro el suelo se hunde formando un valle. La gran mayoría de los yacimientos de homínidos africanos posteriores a 2,5 ma se localizan al este de esta fractura donde el clima se diferenció del que prevaleció en el oeste de la misma. Además, hace unos 2,6 ma comenzó una alternancia de fases glaciares e interglaciares con una periodicidad de 41.000 años. La aridez fue aumentando en Africa y comenzaron a desaparecer de manera progresiva las densas masas forestales donde vivían los homínidos.

    El bosque regresa, la sabana progresa y algunos de los primates bípedos tienen que abandonar la seguridad y el alimento fácil que les ofrecía el bosque tropical y buscarse la la vida en el espacio abierto de la sabana. Los simios antropoides como los gorilas y chinpancés se quedaron en los bosques frondosos y fértiles del oeste del valle del Rift mientras que en el este, los australophitecos tuvieron que adaptarse a vivir en los amplios espacios de la sabana donde aparecieron numerosas especies de herbíboros y varias de carnívoros depredadores. En este adaptación a este enotorno difícil, los australophitecos evolucionaron hacia dos grupos de especies de homínidos bien diferenciados: Los Parántropos y los Homos.

Parántropos y Primeros Homos.


Parántropus Bosei en el Museo de la Evolución de Burgos

    Los parántropos incorporaron a su dieta raíces ricas en carbonohidratos, vegetales duros y semillas por lo que tuvieron que desarrollar unas mandíbulas y molares extraordinarios. Los cráneos de los parántropos presentan una cresta sagital prominente que constituye un punto sólido de sujeción para los músculos mandibulares.. Tenían cara redondeada, cuerpo robusto y medían 1,50 metros. Los Parántropos vivieron durante 1,5 ma y desaparecieron hace 1,2 ma cuando se acentuó la intensidad de las glaciaciones y muchas áreas de sabana donde vivían se desertificaron. Los paleontólogos los han clasificado en tres especies: Parántropus Aethiopicus, Parántropus Bosei y Parántropus Robustus.

    En la otra línea, los australophitecos evolucionaron hacia los primeros especímenes del género Homo. Estos primeros Homos eran cazadores recolectores y su dieta de carne provenía de pequeños vertebrados que capturaban y de la carroña que dejaban los grandes carnívoros depredadores. La búsqueda continua de frutos salvajes y de restos de carroña les obligaba a recorrer grandes distancias lo que estilizó su figura.

    Homo Rudolfensis tiene una datación entre 2,4 ma y 1,9 ma mientras que la de Homo Habilis se sitúa entre 2,3 ma y 1,6 ma. Ambas son las primeras especies catalogadas del género Homo y sus restos fósiles han aparecido en la parte oriental del valle del Rift, en áreas que corresponden en la actualidad a Etiopia y Kenia. Los yacimientos fósiles de Homo Rudolfensis se encuentran en las cercanías del lago Turkana de donde le viene el nombre, pues el Turkana fue bautizado por sus descubridores europeos como Lago Rodolfo.


Reconstrución de Homo Habilis y Homo Rudolfensis. Smithsonian Museum.

    Homo Habilis se traduce por "hombre habilidoso" y su habilidad se refiere a la fabricación de herramientas de piedra. Su capacidad encefálica se sitúa entre los 650 y los 800 cm3 lo que supone un aumento del 50% con respecto a los australophitecos. Se alimentaba de vegetales, insectos y carroña y utilizaba sus herramientas para cortar los tendones y la carne que consumían y para percutir los huesos y obtener el tuétano de los mismos. El fósil más antiguo de Homo Habilis fue encontrado en Kada Hadar, Etiopia y se le estima una datación de 2,3 ma. Hasta hace poco se suponía que Homo Habilis era la primera especie de homínidos en utilizar herramientas aunque ahora mismo algunos palentólogos suponen que los últimos australophitecos ya las utilizaban. En los yacimientos de Kada Gona y Kada Hadar ambos en Etiopia han aparecido herramientas de piedra con una datación de 2,8 ma y parece evidente que algunos de los fósiles de herbíboros encontrados en Hadar hace 3,3 ma tienen marcas de las herramientas con las que fueron seccionados sus tendones.

    Recientemente, en el año 2015, se encontró en Ledi Geraru, en la región afar etíope, una mandíbula etiquetada como LD350-1. Dicha mandíbula presenta características de los géneros Australopithecus y Homo, y mostraría según sus descubridores una conexíón evidente entre estos dos géneros. La datación de este fósil, catalogado como Homo SP (sin especie definida), es de 2,8 ma, lo que supone que es 500.000 años más antiguo que cualquier otro fósil del género Homo conocido anteriormente.

Primera migración del homínido africano a Asia y Europa. Homo Erectus y Homo Georgicus.

    En 1891, el médico holandés Eugene Dubois descubrió en Java el cráneo de un homínido al que llamó Phitecantropus Erectus al que supuso una datación de 500.000 años y lo propuso como "el eslabón perdido". Durante unas pocas décadas, hasta la confirmación de los descubrimientos de los Australophitecus Africanus en Sudáfrica hacia 1932, se pensaba que el oriente asíatico era la cuna de la humanidad. Una vez confirmado el origen africano de los homínidos se postuló la teoría de una primera expansión fuera de Africa y el hombre de Java descubierto por Dubois pasó a llamarse Homo Erectus. Hasta el año 1990 la estimación máxima de esa primera expansión era de 1 millón de años. Pero en 1991, a 90 kilómetros al sur de la capital de Georgia, en la aldea de Dminisi encontraron una mandíbula de un homínido con una datación de 1,9 ma lo que sorprendió a todos los paleoantropólogos y obligó a replantear todas las dataciones de los homínidos asiáicos asignados a Homo Erectus.

    Así, a la primera expansión de los homínidos fuera de Africa se le asignó una datación aproximada de 2 ma, una datación de 1,8 ma al hombre de Java, la misma que se estimó a varios restos de homínidos e industria lítica encontrados en China, India, Pakistán e Irán. Teniendo en cuenta estas dataciones, el homínido que se trasladó a Africa tendría que ser un Homo Habilis evolucionado o un Homo Ergaster robusto. Por otra parte, todos los instrumentos de los hominidos asiáticos con una datación anterior a 1,3 ma son del Modo 1 (Olduvayense) lo que indica que tuvieron que ser unos Homos anteriores al desarrollo del Modo 2 los que emigraron por primera vez fuera de Africa. Hay paleontoólogos que piensan que los Homo Ergaster que consiguieron desarrollar el modo 2 se quedaron con los mejores lugares africanos y los que estaban todavia con el Modo 1 fueron los que emigraron a Eurasia.

    Ya hemos visto que debido a los cambios geológicos y climáticos, los bosques húmedos tropicales empezaron a escasear y su lugar fue ocupado por bosque espaciado y sabana donde aparecieron 45 especies de herbíboros. En este nuevo espacio ecológico los primeros Homos incorporaron importantes cantidades de carne a su dieta y necesitaron desplazarse en la búsqueda de pequeños vertebrados o de la carroña que dejaban los grandes depredadores. El lento y continuado desplazamiento en la búsqueda de alimento les llevó a traspasar las fronteras africanas. Un desplazamiento a un promedio anual de 1 kilómetro llevaría a los primeros Homos desde Etiopia hasta Java en tan solo 14.000 años.


Rutas de migración de los primeros Homos. Cliquea para ampliarlo.

    La capacidad de los hominidos de entre 3 ma y 2 ma de adaptarse a los extensos espacios de sabana está relacionada con el desarrollo de una tecnología de utensilios de piedra y esta tecnología solo pudo ser posible por una adaptación en las extremidades superiores: la pinza de precisión que forman el pulgar y el índice. A partir de esa precisión pudieron los primeros Homos producir las herramientas que les permitirían cortar la carne y los tendones y percutir los huesos para obtener sus tuétanos. El nuevo estilo de vida de estos primeros homínidos acentuó su caracter social que les era imprescindible para planificar extrategias de caza y para protegerse contra los grandes depredadores para los que individualmente eran presas fáciles. Estas nuevas pautas tecnológicas y sociales fueron necesarias para alejarse de los bosques húmedos tropicales y adentrarse en zonas de Eurasia donde el clima es estacional y los alimentos vegetales desaparecen durante el invierno.

    Ya sea un Homo Habilis evolucionado o un Homo Ergaster arcaico el que salió de Africa hace unos 2 ma, los fósiles encontrados en Eursaria recibieron otros nombres: Homo Georgicus para los de Dmanisi, Homo Erectus para todo el resto de Asia y Homo Antecessor para los que vinieron a Europa. A Homo Antecessor se le suponía una datación máxima de 0,9 ma pero han aparecido restos más antiguos. En Orce, Granada aparecieron industrias líticas datadas en 1,3 ma y en la sierra del Elefante de Atapuerca se encontró una mandíbula datada en 1,2 ma. De momento dicha mandibula, (ATE9-1) se le ha asignado la especie Homo SP (sin especificar) y los paleontólogos están a la espera de nuevos desccubrimientos para incluirla en Homo Antecessor o para asignarle una nueva especie (Homo Atapuerca?).

Homo ergaster

    Cuando en 1984 Kamoya Kimeu del equipo de Richard Leakey encontró en las proximidades del lago Turkana en Kenia al "Chico de Nariokotome" fue catalogado como Homo Erectus es decir en el mismo taxón que los fósiles encontrados en Java y Pekin. Fue a principios de los 90 cuando la diferenciación promovida por el británico Bernard Wood tuvo éxito y el mencionado fósil y otros de la misma datación aparecidos en Kenia, Tanzania y Etiopía pasaron a pertenecer al taxón Homo Ergaster. Actualmente, la opinión mas extendida es la de incluir en el taxón de Homo Ergaster a los restos de los homínidos encontrados en Africa entre 1,9 ma y 1 ma. y reservar el taxón de Homo Erectus para los fósiles encontrados en Asia en el período que abarca desde 1,9 ma hasta poco después de la llegada del Homo Sapiens hace unos 80.000 años.

    Homo Ergaster medía aproximadamente 1,70 metros, esto es 300 cm. más que sus predecesores. Era delgado y su cuerpo estaba cubierto de pelo ralo. Un buen número de fósiles de esta especie fueron hallados en Kenia en los yacimientos de Koobi Fora y en el ya mencionado de Nariokotome. Pero hay fósiles de Ergaster en toda el Africa oriental con hallazgos en Swartkrans (Sudáfrica), garganta de Olduvay (Tanzania), Konso Gardula y Bouri (Etiopia) y Bouia (Eritrea). El cráneo de Daka (Bouri, Etiopia) y el Hombre de Bouia (Eritrea) son los fósiles más recientes de Homo Ergaster y tienen una datación de un millón de años. Ambos marcan el inicio de un vacío de restos fósiles de homínidos en Africa de 400.000 años, vacío que se interrumpe con el cráneo de Bodo (Etiopia) con una datación de 600.000 años y que se incluye en el taxón de Homo Rhodesiensis.

    Durante más de tres millones de años los homínidos se mantuvieron de pie sin que esa característica afectase a su capacidad craneal que con los primeros Homos aumentó de 500 a 750 cm3 y con Homo Ergaster alcanzó los 1.000 cm3 en un mecanismo de adaptación a su modo de vida en un entorno difícil, la sabana del Africa oriental. El género Homo incorporó carne a su dieta y tuvo que compartir el mismo espacio con numerosas especies de herbíboros y con los grandes depredadores felinos. Se discute bastante si Homo Ergaster se convirtió en auténtico cazador o tenía que recurrir todavía a los cadáveres que obtenían los felinos para obtener la carne. Parece que practicó ambas técnicas y que perfeccionó sus hábitos carroñeros ahuyentando a los depredadores de sus presas cazadas antes de ingerirlas. Lo que parece evidente es que incorporó importantes cantidades de carne a su dieta. Varios científicos han propuesto una relación directa entre el cambio de dieta, la disminución de su aparato digestivo y el aumento del cerebro. La energía ahorrada con la disminución de la longitud y complejidad del sisitema digestivo sería utilizada en el incremento del desarrollo cerebral.


Bifaces encontrados en el yacimiento de Konso-Gardula con una datación entre 1,75 ma y 1 ma. En estos yacimientos fueron encontrados también fósiles de Homo Ergaster. Foto PNAS .

    Otro factor que también se asocia al incremento del cubitaje craneal es el de la práctica manual en la fabricación de utensilios. La precisión de la pinza en la mano le permite fabricar las primeras tecnologías pero es la interacción entre la mirada y las manos que realizan su trabajo lo que estimuló en unos pocos cientos de miles de años nuevas conexiones nerviosas. En recientes trabajos paleontológicos es frecuente utilizar el recurso de un diagrama de flujo para reflejar el aumento de capacidad cognitiva del Homo Ergaster como si de un proceso se tratase. Las acciones que habitualmente intervienen en dicho proceso son las siguientes:

    Mayor consumo de carne, Disminución del aparato Digestivo, Aumento del tamaño del cerebro, Capacidad de diseño mental, Pinza de precisión en las manos, Visión estereoscópica de la fabricación de las herramientas, Incremento de las conexiones nerviosas cerebrales.

La producción de herramientas de Homo Ergaster está estandarizada por lo que aparecen cantidad de herramientas similares en los yacimientos encontrados en todo el Valle del Rift. Presentan además la característica de la simetria y estan clasificadas como tecnología del "Modo 2" o "Achelese" por haber sido descubiertas por primera vez en el yacimiento de Saint Achel en Francia, aunque las herramientas africanas pertenicientes a dicha tecnología son hasta un millón de años mas antiguas.

Homo Rhodesiensis y Homo Sapiens


Reconstrucción de Homo Rhodesiensis por Amedée Forestier en 1922. .

    La hipótesis de un origen africano del Homo Sapiens es la que prevalece desde las últimas décadas del siglo XX. La acumulación de hallazgos fósiles de Homo Sapiens en Etiopia, Tanzanía, Kenia, Sudáfrica y Marruecos con una datacion entre 200.000 y 100.000 años han reforzado la teoría de la Eva Negra, tambien etiquetada como "Out of Africa" en un guiño a la famosa novela de Karen Blixen. Es decir que todos los Homos Sapiens provenimos de Africa y además de un área muy concreta de este continente: la que que corresponde en la actualidad a Kenia y Etiopia. Las dataciones más antiguas son para los dos cráneos encontrados en Kibish, cerca de la desembocadura del río Omo en Etiopia y los tres encontrados en Herto, estos en la región Afar, tabien en Etiopia. Los cráneos de Kibish son los llamados Omo-1 y Omo 2 y ambos tienen una datación de 190.000 años mientras que los cráneos hallados en Herto están datados en 160.000 años.

    Los fósiles de homínidos encontrados en Africa con una datación entre 600.000 y 250.000 años se agrupan bajo el taxón de Homo Rhodesiensis que figura habitualmente como el eslabón previo a Homo Sapiens. El primer fósil de esta especie fue encontrado en Kawbe, Zambia (Rhodesia cuando se produjo el hallazgo en 1921). Otros fósiles conocidos de esta especie se han hallado en Tanzania, Marruecos, Sudáfrica y Etiopia donde se ha encontrado el fósil más antiguo, el cráneo de Bodo. Tiene una datación de 600.000 años, fue encontrado en 1976 en la depresión Afar y sorprendió por su cubitaje de 1.250 cm3.

La salida del homo sapiens y su dispersión por el mundo.

    La primera salida de Homo Sapiens se produjo hace unos 110.000 años por el noreste africano hasta las tierras que actualmente forman los estado de Isarel, Jordania y Siria, lugar que se conoce como el corredor levantino y que fue el utilizado en la primera migración de los homínidos hace dos millones de años. En los yacimientos de Jebel Qabzeh y Skhull se han enconcontrado fósiles de Homo Sapiens con una datación de 100.000 años. En esta zona habitaban los Neandertales desde al menos 50.000 años y parece que los Homo Sapiens no pudieron prevalecer en dicha área pues no hay indicios ni de su permanencia ni de su migración hacia otras zonas de Eurasia.


Rutas de migración del Homo Sapiens. Cliquea para ampliarlo.

    En la actualidad esta tomando fuerza la idea de que la expansión del Homo Sapiens hacia Eurasia tuvo lugar por el estrecho de Bab el Mandeb o Puerta de las Desgracias, actualmente entre Djibouti y Yemen, hace unos 90.000 años. Según esta teoría todos los habitantes del planeta no nacidos en África comparten un mismo linaje genético después de un proceso llamado reducción de linajes que duró unos 1.000 años y que tuvo lugar en las orillas del golfo de Adén. A partir de ahí empezó el Homo Sapiens a diversificarse por el mundo.

    En estos últimos años parece probado por análisis de ADN que entre el 1 y el 4% del genoma de las poblaciones no africanas procede de los neandertales con quienes hibridaron en Oriente Medio hace unos 85.000 años tras la salida de Africa. La expansión continuó hacia la India donde se ecuentran vestigios de su presencia desde hace 80.000 años. El descenso del nivel del mar causado por las glaciaciones favorecieron su marcha hace 60.000 años hacia las islas de Indonesia que formaban con la plataforma marina el continente de Sunda. Por la misma época otros grupos de Homo Sapiens tomaron la ruta del este asíático, por las costas de la actual China alcanzando Japón hace unos 35.000 años. Hacia el sur, entraba en el continente que formaban Australia con Nueva Guinea hace unos 40.000 años. El Homo Sapiens originario de Africa coahabitó en Asia por un período de 20.000 años con el Homo Erectus que desapareció hace unos 40.000 años.


Expertos en evolución humana calculan que se necesitan 800 generaciones para cambiar el color de la piel desde el negro al blanco nórdico. En la foto, mujer eslava y hombre mursi.

    Hace 55.000 años coincidieron en el espacio euro-asíático cinco especies del género Homo diferentes: : Homo Erectus, Homo Denisovano, Homo Floresiensis, Homo Neandertalensis y Homo Sapiens. Las dos primeras especies desaparecieron hace unos 40.000 años y hace 30.000 años desparecía Homo Floresiensis. Homo Sapiens entró hace unos 50.000 años en Europa donde vivía desde hace unos 500.000 años Homo Neandertalensis. Mucho se ha especulado de cuales han sido las causa de la extinción de los últimos. Ambas especies buscaban los mismos lugares geográficos, recolectaban las mismas frutas y semillas y cazaban los mismos animales. Es de suponer que Homo Sapiens disponia de alguna caracteristica que le hacía superior en el dominio del entorno. Quizas estuviesen mejor organizados socialmente, fuesen mas inteligentes o tuviesen alguna capcidad mental diferente. Son cuestiones dificiles de confirmar aunque lo cierto es que Homo Neandertalensis acabó en el sur de la península ibérica y en algunos pequeños reductos europeos hasta que despareció hace unos 25.000 años.

    Homo Sapiens sufrió pequeñas modificaciones en el proceso de adaptación a los lugares donde se asentaba. La más llamativa de estas es la variación en el color de la piel que está regulada por la melamina, la responsable de su pigmentación oscura que la protege contra la alta radiación ultravioleta. En los lugares donde no hay alta radiación ultravioleta (a medida que nos alejamos de los trópicos) se reduce la cantidad de melanina que protege la piel para que esta pueda generar suficiente vitamina D. Se estima que en el proceso para el cambio del color de la piel desde el negro africano hasta el blanco nórdico transcurren unos 20.000 años.


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