13.  Lij Iyasu y la emperatriz Zawditu


Lij Iyasu con su regente Ras Tasamma Nadaw

    Menelik publicó en Mayo de 1909 un documento en el que se nombraba sucesor al trono imperial etíope a su nieto Iyasu, hijo de Ras Mikael de Wollo y de su hija Shawaranga Menelik. Queriendo dotarlo de prespectiva histórica, se mencionan en su introducción los problemas que surgieron en la cadena de sucesión imperial tras las muertes de Tewodros II y Johannes IV. Iyasu contaba solo con 13 años de edad y Ras Tasamma Nadaw, un miembro destacado de la nobleza de Shoa, fue nombrado regente. Iyasu estaba para entonces ya casado con Romanawarq que tenia 7 años de edad y era nieta de Johannes IV y también de la emperatriz consorte Taitu. El enlace matrimonial era un claro intento de acercamiento entre las casas reales de Shoa y Tigray a la vez que se pretendía con el mismo satisfacer a la emperatriz consorte quien ya había empezado a maniobrar por su cuenta para nombrar su heredero al trono.

    Sin embargo, a pesar del nombramiento del heredero al imperio y del regente, todavía había una figura política que se resistía a abandonar el gobierno efectivo del imperio, era la emperatriz Taitu. En marzo de 1910, se formó un movimiento que buscó hasta conseguirlo que Taitu se retirase de la vida política. Este movimiento esta integrado por los nobles de Shoa a cuya cabeza estaba el regente Ras Tasamma Nadaw. La oposición popular contra la emperatriz estaba representada principalmente por un cuerpo de unidades especiales de la guardia imperial, el mahal safari. El abuna y jefe de la iglesia ortodoxa etíope también tomó parte en el movimiento de arrinconar a la emperatriz y redactó un manifiesto que fue leído en la iglesia de Tekle-Haimanot de Addis Abeba en el que abogaba por su total abstención en los asuntos de estado. Taitu fue obligada a abandonar el palacio imperial y retirarse a la iglesia de Santa María en Entoto donde permaneció hasta su muerte en 1918.


Lij Iyasu con porte imperial

    Por su parte Ras Tasamma Nadaw, actuó a partir de entonces como regente plenipotenciario pero no por mucho tiempo pues murió en abril de 1911, fecha que marcó el inicio del gobierno efectivo de Lij Iyasu que contaba entonces con 15 años de edad. Menelik aunque totalmente incapacitado, viviría todavía hasta diciembre de 1913 lo que impidió que Lij Iyasu fuese coronado emperador en 1911. De hecho, su coronación fue pospuesta aún después de la muerte de Menelik y nunca ostentaría ningún otro título que el de Lij que en amárico quiere decir “niño” y tiene el sentido de “príncipe”.

    Para el historiador Bahru Zawde el reinado de Iyasu “es uno de los más enigmáticos en la historia de Etiopia”. Sin embargo, una aproximación histórica a su figura es difícil porque su sucesor Ras Tafari se encargó de borrar cualquier juicio histórico objetivo sobre el reinado de Iyasu, e incluso sus fotografías fueron retiradas de muchos archivos. Iyasu reinó desde los 15 hasta los 20 años, una edad en la que no se le podía pedir ni madurez ni sabiduría en el cargo. Dando muestras de carecer de la más mínima visión en política interior, arrinconó a la nobleza tradicional de Shoa, mostrándose incluso grosero con sus miembros a los que tachó de gordos y viejos. Les prohibió que le acompañasen en sus campañas de inspección por sus reinos y en su lugar se rodeó de gente más joven y menos poderosa que no tenía control sobre los ejércitos regionales.

    Parece que su conducta privada fue foco de atención de la nobleza de Addis Abeba donde sus salidas nocturnas se hicieron famosas por terminar muchas veces en trifulcas entre la policía y su séquito imperial. Fue también un mujeriego poco discreto pues aparte de sus varias mujeres musulmanas y cristianas tuvo numerosas aventuras de las que tuvo varios hijos. Y humilló a muchos nobles shoanos que tuvieron que tragarse su orgullo cuando Lij Iyasu mandaba llamar a sus mujeres para satisfacer sus apetencias sexuales.

    Coronó a su padre Ras Mikael como Negus (rey) de Wollo y Tigray lo que disgustó a la nobleza de Shoa que no olvidaba sus orígenes musulmanes. Ras Mikael era un jefe musulmán con el nombre de Mohammed Ali que se convirtió al cristianismo por razones políticas y logró una posición de poder bajo el mandato de Menelik II.


El método quranga en el que el demandante y el demandado permanecen atados hasta que se dicta sentencia

    El corto reinado de Lij Iyasu tuvo también aspectos progresistas. Uno de ellos fue el establecimiento de tasas más justas y la garantía de conservación de la propiedad para los pequeños propietarios. Se preocupó también de abolir algunas prácticas jurídicas irracionales. Una de estas era el sistema quranga, en el que el demandante y el demandado o el acreedor y el deudor eran atados a la misma cadena hasta que se dictase sentencia. Otra práctica chocante para la mentalidad de inicios del siglo XX era la detección del ladrón o leba shay. Esta práctica consistía en proporcionar una droga alucinatoria poderosa a un joven que deambulaba sin control por los alrededores hasta caer al suelo en las cercanías de la casa de algún desafortunado que era considerado culpable del delito que se estaba juzgando.

    Otro aspecto que tuvo que ver con su deposición como heredero al trono etíope fue el intento que hizo para equiparar los derechos de los musulmanes en un país que llevaba tratándolos injustamente al menos desde tiempos de Tewodros II. Lij Iyasu ciertamente tuvo gestos de acercamiento a la comunidad musulmana, pues se casó con dos hijas de jefes musulmanes y mandó construir algunas mezquitas. Estos hechos fueron amplificados por la nobleza cristiana de Shoa que veía con recelo cualquier acercamiento del emperador al ámbito musulmán. Por otra parte los gestos de Iyasu de acercarse a la comunidad cristiana como la de construir muchas iglesias y casarse con varias hijas de gobernantes cristianos (de Wallaga, Gojam y Yajju) eran ignorados cuando se criticaba el favoritismo de Iyasu por los musulmanes.

    No respetó a Tafari Makonen como gobernador de Harar pues otorgó a un aventurero sirio, Ydlibi, el cargo de recolector de impuestos en su región. Y finalmente lo depuso en agosto de 1916 enviándolo a la región de Kaffa lo que hizo que Tafari Makonen se pusiese también al lado del líder laico del golpe, el ministro de guerra Habta-Giyorgis.


Lej Iyasu con Dajazmach Tafari Makonnen, a su derecha y Dajazmach Berru Wald Gabriel a su izquierda

    Con las potencias extrajeras tampoco tuvo tacto pues entró en conversaciones con el bloque germano-turco al estallar la primera guerra mundial. El último hecho que desencadenó la acción de su deposición fue una nota de las fuerzas Aliadas (Francia, Italia, Gran Bretaña) a principios de septiembre de 1916 en que mostraban su alarma por las relaciones de Iyasu con el rebelde somalí Mohammed Abdille Hassan quien operaba en Somaliland. En dicha nota, se aportaba fotos y documentos falsos que trataban de mostrar la renuncia de la religión cristiana de Iyasu y su conversión al islamismo.

    La apostasía de Iyasu se convirtió en el aglutinamiento del movimiento que le depuso de su gobierno. Debido a la naturaleza del cargo principal sobre Iyasu, eso es su apostasía de la religión cristiana, el movimiento para deponerle estuvo liderado por el echague (arzobispo) Walda Giyorgis. Por la parte laica, estaba el ministro de guerra Habta Giyorgis. El último paso que necesitaban los conspiradores fue el de conseguir que el Patriarca de la Iglesia etíope, abuna Mattewos, les liberase de su juramento de lealtad al jefe de estado. Abuna Mattewos que se opuso inicialmente a la deposición argumentando que no había evidencias claras de la apostasía de Iyasu acabó, bajo la presión del echague, librando a los conspiradores de su juramento de lealtad.

    Y así, en el día de la conmemoración del descubrimiento de la santa cruz, el 27 de Septiembre de 1916, los nobles de Shoa leyeron un edicto en el que se desposeía a Lij Iyasu del cetro imperial. El acto que contaba con el acuerdo del ministro de guerra Fitawary Habte Giyorgis y de Tafari Makonen fue leído ante la presencia del Patriarca de la iglesia ortodoxa Abuna Mattewos. El Patriarca por su parte acusó a Lij Iyasu de traición y apostasía y lo excomulgó. Al mismo tiempo se designaba a Zewditu, hija de Menelik II, como emperatriz y a Tafari Makonen como ras y heredero al trono imperial.

    Sin embargo los historiadores actuales no encuentran evidencias históricas que avalen que Iyasu, que se encontraba en aquel momento en Harar, se hubiese convertido al islam ni tampoco que tuviese ninguna intención de desestabilizar la iglesia ortodoxa etíope a favor del islamismo.


Ras Balcha, figura poderosa en la historia etíope durante la primera mitad del siglo XX

   Aunque había una orden de arresto para Lij Iyasu esta no se llevó a cabo. Permaneció en Harar desde donde mandó tropas hacia Addis Abeba que retrocedieron en Mieso cuando un ejército de shoanos les hicieron frente. El 9 de octubre llegaba a Harar una fuerza comandada por Ras Balcha que saqueó la ciudad matando a centenares de musulmanes. Iyasu se retiró primero a Jíjiga y de allí a las tierras bajas de los afar. El intento más serio de anular el derrocamiento de Lij Iyasu vino de parte de su padre el Negus Mikael de Wollo y Tigray que marchó hacia Shoa con un ejército de 80.000 hombres. El primer encuentro tuvo lugar el 17 de octubre en Tora Mask a unos 130 kilómetros al noreste de Addis Abeba donde el ejército shoano fue derrotado por las tropas del Negus Mikael resultando muerto en el campo de batalla el comandante en jefe del ejército shoano Ras Lulsaggad Atnafsaggad.

    Tras la derrota inicial, el ministro de guerra y estratega del ejército shoano Habte Giyorgis empezó a mandar mensajes conciliatorios al Negus Mikael para ganar tiempo mientras reagrupaba y reforzaba sus ejércitos hasta conseguir una clara superioridad numérica con unos 120.000 hombres. La batalla decisiva tuvo lugar el 27 de octubre en Segale donde un movimiento envolvente del ejército shoano causó la desbandada en la retaguardia del ejército de Wollo y Tigray precipitando su derrota. El Negus Mikael, un hombre anciano en aquel entonces, fue hecho prisionero y llevado a Addis Abeba donde participó encadenado en el desfile triunfal posterior a la batalla.


La emperatriz Zawditu con parte de su ayuda de cámara

    Lij Iyasu que no llegó a tiempo con sus tropas a la batalla de Segale se retiró a Dessie y luego al Tigray donde deambuló por unos años con el consentimiento del gobernador de Adua Ras Sayum, al que el gesto le costaría su cargo. Finalmente en enero de 1921, Lij Iyasu fue capturado y enviado a la prisión de Fiche. En 1934, poco después de casarse con una hija de Ras Hailu, consiguió escaparse de la prisión seguramente con la ayuda de su último padre político pero fue traicionado y devuelto de nuevo a la prisión de Fiche donde murió en 1936.

    Zawditu fue coronada emperatriz el 11 de febrero de 1917 en Addis Abeba. No poseía ni experiencia ni ambición política pero tomó su papel de cabeza simbólica del estado con seriedad y consintió divorciarse de su cuarto marido, Ras Gugsa Wolde de Begemder (sobrino de Taitu) para prevenir intrigas políticas de él o de su familia. Pero el gobernante de facto era Ras Tafari. Tafari mostró siempre gran deferencia hacia Zawditu, la mantuvo informada de sus planes y acciones pero tomó el gobierno del estado en sus propias manos. Zawditu mantuvo la corona imperial hasta su muerte en Abril de 1930 producida por la conjunción de un ataque de tifus y su diabetes.


© 2014 ethiopiko.org