14.  Tafari Makonen


El niño Tafari Makonen con su padre Ras Makonen

    Tafari Makonen nació el 23 de Julio de 1892 en Ejersa Goro una aldea cercana a Harar y fue el décimo hijo de su madre Yeshimabet. Su padre era Makonen Wolde Mikael nieto por línea materna del Negus (rey) Sahle Selassie de Shoa y por tanto primo de Menelik II además de cercano consejero y colaborador. Cuando los ejércitos de Menelik ocuparon Harar 1887 Makonen fue nombrado gobernador donde se distinguió por su capacidad de facilitar la convivencia entre los musulmanes ocupados y los cristianos recién llegados.

    De niño Tafari Makonen fue confiado a la misión católica de Harar donde el misionero francés André Jarosseau se encargo de su educación. Acudió también a una escuela tradicional ortodoxa donde aprendió el Geez y la doctrina cristiana. En los tiempos de la niñez de Tafari Makonen Harar era una ciudad donde convergían visitantes europeos y varias grupos étnicos etíopes: oromos, somalis, afars, amaras y hararis lo que le propiciaron un amplio conocimiento de la diversidad de su propio país así como de la complejidad del mundo exterior.

    En 1905, a la edad de 13 años fue nombrado Dejazmach (conde) y gobernador de Garamulata provincia cercana a Harar donde empezó a adquirir experiencia en gobierno y liderazgo. En 1906, su padre Ras Makonen moría súbitamente durante un viaje a Addis Abeba no sin antes escribir a su primo Menelik encomendándole el cuidado de su hijo Tafari. Tafari permaneció por dos años en la corte de Addis Abeba donde atendió a la escuela imperial en compañía de otros nobles entre los se encontraba Lij Iyasu. En 1907 fue nombrado gobernador de Sidamo donde permaneció por un año. En 1910, justo después de la crisis que relegó a Taitu de su poder imperial a favor de Ras Tesema, Tafari Makonen fue nombrado gobernador de Harar. Aunque aún no contaba con 18 años de edad fue bien recibido en la ciudad y sus primeras medidas de cambiar el sistema de impuestos gozaron del apoyo popular.

    En agosto de 1911 Tafari se casó con Menen Asfaw, nieta de Ras Mikael de Wollo y sobrina de Lij Iyasu que ejercía ya de emperador desde abril de ese mismo año. Aunque es evidente que razones de tipo político propiciaron el matrimonio para establecer vínculos familiares entre Tafari y Lij Iyasu parece que la relación se volvió muy afectuosa. El matrimonio tuvo seis hijos.


Tafari Makonen con Lij Iyasu (c.1914)

    Como ya se ha referido en el capitulo de Lij Iyasu, el 27 de septiembre de 1916, tuvo lugar su deposición como emperador efectivo y fue excomulgado por el patriarca ortodoxo. Zewditu, hija de Menelik II, fue designada emperatriz y Tafari Makonen fue nombrado Ras y heredero al trono.

La nobleza de Shoa protagonizó el golpe que derrocó a Iyasu y fue la que designó el tandem Zawditu-Tafari como cabezas visibles del gobierno imperial. Los nobles de Shoa deseaban continuar con su poder feudal y la elección de la emperatriz y del heredero al trono estaba inspirada por esta idea. Parece que el principal atractivo de la emperatriz Zawditu era que la consideraban inofensiva para poner en cuestión su poder. Por otra parte el nombramiento de Tafari como heredero estaba destinado a satisfacer a las delegaciones extranjeras que también habían participado en la gestación del golpe que derrocó a Iyasu y que veían a Tafari como un hombre con educación europea y abierto al progreso y a las relaciones internacionales.

    Pero la designación de los dos cargos reales era una anomalía en la tradición etíope. Primeramente, nunca se había designado al mismo tiempo al emperador y a su heredero. Segundo, nunca una mujer había sido`emperatriz en el imperio etíope. Taitu fue emperatriz consorte y Eleni y Mentuaw fueron reinas madres y reinas regentes por citar tres figuras femeninas destacadas en la historia etíope. Tercero, es también anómalo que una reina de 40 años necesitase de un regente que era casi 20 años más joven. Ahora bien, el cargo de regente que asumió Tafari desde el principio no parece que fue una designación inicial en el esquema del poder que se estableció justo después del derrocamiento de Iyasu. En la circular que la nobleza de Shoa y el echague mandaron a las provincias no se mencionaba a Tafari como regente sino simplemente como heredero. Pero Tafari asumió desde el principio su función como regente lo que produjo tensiones no con la emperatriz sino con la nobleza de Shoa que queria mantener sus privilegios del pasado feudal.


La emperatriz Zawditu

    En todo este proceso que va desde el derrocamiento de Lij Iyasu hasta la proclamación de Tafari como emperador en 1930 aparece como constante la astucia de Tafari. Primeramente en 1916, cuando asumió la regencia en contra de las disposiciones iniciales de los nobles. Dos años más tarde, en 1918, destituyó el consejo de ministros y nombró otro nuevo aprovechando una agitación popular respaldada por la guardia imperial. Tuvo la precaución de mantener en el gobierno al líder del movimiento tradicionalista feudal, el ministro de guerra y líder civil en la conspiración contra Iyasu, Fitawrari Habta Giyorgis que se mantuvo en su puesto hasta su muerte en 1926. Tafari aprovechó la ocasión para hacerse con los 15.000 súbditos que dependían de Habta Giyorgis y de las tierras donde estos se asentaban para acrecentar su poder militar y su riqueza.

    Tafari tuvo que actuar con mucho tacto para mantener algunos privilegios de la nobleza a la vez que aumentaba su poder centralizado. Arrinconó con éxito a los que mantenían relaciones difíciles con él como Ras Balcha. Tomó a su cargo los nombramientos civiles y militares, los asuntos judiciales y los asuntos exteriores. El veía que el país necesitaba de un poder centralizado que dirigiese el progreso y la modernización aún al precio de depender en cierta medida de las potencias extranjeras con las que intentó desde el principio mantener relaciones diplomáticas. Así, en 1919 Ras Tafari mandó una delegación etíope para felicitar a los países aliados por su victoria en La Gran Guerra y establecer con ellos relaciones diplomáticas pero sin resultados inmediatos.

    Fue en la década de 1920 cuando tomó a su cargo las relaciones internacionales y su primer objetivo fue el de entrar a formar parte de la recién constituida Liga de Naciones cuyo propósito de establecer una seguridad colectiva tenía gran atractivo para Ras Tafari. Sin embargo varios países europeos incluida Gran Bretaña consideraban a Etiopia poco adecuada para entrar en la Liga debido a que la esclavitud era una práctica muy extendida todavía en este país. Ras Tafari que entendía que la esclavitud no era compatible por razones tanto morales como económicas con la modernización del país, hizo en agosto de 1923 una promesa formal a la Liga de tenerla informada sobre los progresos que se estaban haciendo para conseguir su abolición. Finalmente, con el respaldo de Francia y Gran Bretaña Etiopia entraba en la Liga de Naciones el 28 de septiembre de 1923.


Tafari Makonen fue coronado negus(rey) en 1928

    El 31 de marzo de 1924 antes de iniciar el viaje que le llevaría a Jerusalén, El Cairo y varios países europeos promulgó un edicto sobre la gradual emancipación de los esclavos. El viaje fue un éxito en cuanto que se establecieron intercambios con muchos mandatarios de los principales países europeos pero no obtuvo resultados en el objetivo principal estratégico que llevaba para el viaje: el de conseguir una salida al mar para Etiopia que se quedó sin un solo puerto en la costa después de que las potencias europeas se adueñaran de toda la franja marítima, especialmente atractiva después de la apertura del canal de Suez en 1867. Los italianos se hicieron con toda la costa del mar Rojo desde Sudan hasta el puerto de Assab, que había sido desde los tiempos del imperio aksumita la salida al mar de toda la región del noroeste de la Etiopia actual. Los franceses por su parte ocuparon las inmediaciones del estrecho de Bab el Mandel en el área que constituye actualmente el estado de Djibouti, y los ingleses en el lado africano del golfo de Aden que tradicionalmente había sido la salida al mar de las rutas comerciales de Harar. Pero ninguna de las potencias coloniales estaba dispuesta a ceder territorio alguno en sus costas.

    Otro tema importante que llevaba Ras Tafari para el viaje europeo era el levantamiento del embargo armamentístito por parte de Francia y Gran Bretaña. A resultas de las conversaciones consiguió el apoyo francés para que la Liga de Naciones derogase en mayo del año siguiente toda limitación armamentística para Etiopia. Las negociaciones con Gran Bretaña estuvieron supeditadas a la petición de construir una presa en el lago Tana que controlase el flujo del Nilo Azul en tierras sudanesas. Tafari era reticente a conceder dicha concesión aunque en 1928 mandó a un delegado etíope a los Estados Unidos para hacer un estudio de factibilidad del proyecto.


Farmacia en Addis Abeba (c.1930)

    Tafari propició en este tiempo reformas judiciales iniciadas por Lij Iyasu y continuó con la abolición de prácticas medievales que resultaban inhumanas e irracionales en el siglo XX. Se anularon las prácticas de cortar manos y pies en los convictos. También la costumbre de encadenar al acusado y al acusador en la misma cadena hasta que se dictase la sentencia. Se abolió tambien el sistema tradicional de determinar el culpable de robo llamado leba shay que consistía en proporcionar una poción alucinatoria a un chico para que en su inconsciencia identificase al ladrón. Dicha práctica resultaba totalmente anacrónica para la mentalidad racional de los visitantes europeos y americanos que empezaban a interesarse por las costumbres y prácticas de los etíopes.

    En este período de su regencia Tafari se preocupó por mejorar y modernizar distintas áreas de la educación. Fundó una escuela militar en 1919 para crear un moderno ejército centralizado. Abrió una escuela secundaria en Addis Abeba a la que dio su nombre e impuso un impuesto para la educación del 6% a todas las importaciones y exportaciones. Atrajo a técnicos y profesores europeos y americanos e importó dos imprentas de Europa con las que se empezó a publicar un periódico semanal, Berhanena Selam (Luz y Paz) en 1924.

    En 1928 Ras Tafari sufrió un complot por parte del jefe de la guardia imperial Dajjach Abba Weqaw Berru quien pensó que las prerrogativas de la emperatriz estaban siendo limitadas y trató de encarcelar a Tafari. El intento fracasó y Abba Weqaw Berru fue detenido y condenado a muerte aunque posteriormente la sentencia fue conmutada por la prisión. Esta acción causó malestar en el entorno de Tafari que propuso su coronación como Negus (rey). La emperatriz Zewditu accedió y Ras Tafari fue coronado rey el 6 de Octubre de 1928. Los títulos de Tafari Makonen eran ahora de “Rey de Etiopía, heredero al trono y regente plenipotenciario”.


Pintura tradicional de la batalla de Anchem, 1930.

    Poco después de su coronación como rey de Etiopia tuvo que afrontar una oposición de Ras Gugsa Wole de Begemder, exmarido de la emperatriz Zewditu de la que fue obligado a divorciarse. Ras Gugsa Wole fue arrinconado y aislado y empezó a ofrecer resistencia a los requerimientos del regente Tafari quien lo llamó varias veces para que se sometiera al gobierno central. Ras Gugsa Wole contaba en su oposición a Tafari con la aprobación de los italianos de Eritrea y de los rases Hailu y Seyum de Tigray quienes le animaron en su resistencia.

    Finalmente Tafari envió un ejército que se enfrentó contra él en Anchem el 31 de marzo de 1930. El ejército de la emperatriz contaba con el apoyo de una avión que lanzó panfletos y bombas. Era la primera vez que la aviación participaba en una batalla en territorio etíope. Ras Gugsa Wole murió en el campo de batalla. Dos días después el 2 de abril, su ex mujer, la emperatriz Zawditu moría de tifus. Al día siguiente el Consejo de la Corona proclamaba emperador a Ras Tafari.

    Ras Tafari preparó con tiempo la ceremonia de su coronación que se retrasó hasta principios de noviembre. Se aseguraba con ello un tiempo espléndido en Addis Abeba a la vez que permitía a los representantes de las potencias europeas preparar el viaje con antelación. Aunque la mayor parte de la capital presentaba un aspecto de aldea africana, se adecentaron unos pocos kilómetros de carretera para que pudiesen desfilar los lujosos coches adquiridos en Europa y poder realizar el desfile imperial. La ceremonia tuvo lugar el 2 de noviembre y el nuevo emperador tomó el nombre de Haile Selassie (Poder de la Trinidad). Nunca se había visto en la capital semejante número de extranjeros entre los que se encontraban docenas de periodistas. Mientras la delegación europea disfrutaba de los relativos lujos del palacio, en las dependencias traseras del mismo se sirvieron miles de litros de cerveza local y carne cruda entre los habitantes de la capital.


Los emperadores con el príncipe heredero Asfa Wassan (en el centro) y su hermano Makonen (c.1933)

        Haile Selassie se dio prisa en establecer un marco jurídico que legitimase el absolutismo en el estado etíope en detrimento del regionalismo de la nobleza hereditaria. El recién nombrado emperador estaba dispuesto a terminar con los tiempos en los que la nobleza desafiaba y mermaba el poder imperial. Los tres poderosos emperadores que fueron coronados en la segunda mitad del siglo XIX, Tewodros, Johannes y Menelik se vieron obligados a hacer constantes concesiones a sus nobles y Haile Selassie quería terminar con aquellos tiempos y aumentar su poder político aunque mantuvo los privilegios económicos de la nobleza.

    La nueva constitución de 1931 le otorgaría a Haile Selassie poderes absolutos para el nombramiento de los cargos del gobierno así como la suficiente influencia en la selección de los representantes de las dos cámaras del parlamento. Se reservó el derecho de sancionar cualquier ley que saliese de estas cámaras y se otorgó un poder incuestionable así como la naturaleza sagrada de su persona. Los personas pasaron de ser propiedad de los rases a ser súbditos del estado aunque esto poco cambio su condición de vida.


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