18.  La Derg  (1974 - 1991)

    La insurrección popular de 1974 tuvo su momento álgido a finales del mes de febrero y fue fundamentalmente un fenómeno urbano. Fue en las ciudades donde diferentes sectores de la población como estudiantes, profesores, taxistas, jóvenes sin empleo y soldados llevaron a cabo sus protestas.

    El movimiento de descontento fue inicialmente espoleado por un motín llevado a cabo en el destacamento que la cuarta división tenía en Negelle Borena durante la primera quincena del mes de enero. Los motivos del motín fueron más económicos que políticos. Se quejaron de la mala calidad del agua y de la comida y del retraso en la paga de los salarios. Los amotinados enviaron mensajes de radio a otras divisiones del ejército con la intención de conseguir su solidaridad en sus demandas. Ante la incapacidad de los mandos del batallón de controlarlos fue el comandante en jefe del ejército de tierra, el general Derase Dubala, quien se presentó en el destacamento de Negelle Borena para detener el motín pero en vez de conseguirlo fue retenido por los amotinados y obligado a probar la comida podrida y el agua sucia que constituían el rancho del regimiento. Al final, fue otro general, Abarra Walda-Maryam quien pacificó el motín y liberó al general Derase Dubala.

    La revuelta de Negelle Borena actuó a través de los mensajes de radio como una onda expansiva y extendió el descontento a otras unidades de la cuarta divisíon destacadas en la capital y a las fuerzas aéreas instaladas en el cuartel general de Debre Zeyit, a unos 50 kilómetros al sur de Addis Abeba. Pero fue la segunda división situada en la problemática Eritrea la que se apoderó de la radio de Asmara y lanzó un mensaje que incitó a toda la población civil y que fue decisivo para terminar con el gobierno de Aklilu Habtawald a finales de febrero.


Los acontecimientos de 1973 - 1974 desbordaron la capacidad del anciano emperador

    En este momento de la insurrección contra el gobierno del emperador los elementos más activos y visibles fueron los civiles. El 18 de febrero los profesores de todo el estado iniciaron una huelga general. Su principal objetivo era el de evitar la implementación de un nuevo programa educativo que discriminaba claramente a la población con menos recursos económicos. Muchos estudiantes de secundaria y algunos padres se unieron en la calle a los profesores. El mismo día tuvo lugar una protesta de los taxistas que reclamaban una subida en sus tarifas debido al incremento del precio del petróleo en un 50%. A todos ellos se unieron los jóvenes desempleados y entre todos atacaron e inmovilizaron los autobuses gubernamentales y los coches lujosos para producir atascos de tráfico. Desde el principio del movimiento insurgente se veía que el sentido del mismo era una rebelión de los menos favorecidos contra los poderosos. Gente pobre contra rica, soldados y oficiales de bajo rango contra altos mandos del ejercito, trabajadores contra empresarios, gente sin empleo contra el gobierno . . . .

    Como consecuencia de la presión civil y militar mencionada, el gobierno de Aklilu Habtawald fue obligado a dimitir. Uno de los dos supervivientes de aquel gobierno, Endalkachaw Makonnen fue instruido por el emperador para que formase un nuevo gabinete. A pesar de incluir gente joven con buena formación académica en el nuevo gobierno este no sirvió para modificar el cariz que estaban tomando los acontecimientos. El nivel de protestas aumentó e incluso la policía se sumaba a ellas ordenando las conglomeraciones que se producían. El 20 de abril, más de 100.000 musulmanes se unieron al descontento reclamando igualdad de derechos con los cristianos y la observancia nacional de sus fiestas islámicas.

    Mientras las protestas se sucedían en las calles, en las fuerzas armadas un movimiento organizado entre oficiales de bajo rango estaba teniendo lugar. Aunque los orígenes no están claros parece que a finales de febrero ya se produjeron intentos de coordinar varias unidades militares con unas peticiones de mejora que iban desde sus condiciones laborales hasta las reformas políticas y sociales en el estado.

    El proceso de contactos entre oficiales continuó en los siguientes meses y fue el 28 de junio cuando se constituyó lo que desde entonces se llamaría la Derg. El vocablo viene de una palabra amárica poco usada hasta entonces que se podría traducir al castellano por “comité”. La Derg se formó con representantes de 40 unidades militares de todo el país. Cada unidad debía de mandar tres representantes lo que haría un total de 120 representantes aunque en realidad el número de la comisión inicial fue inferior a 110. Por designación, los miembros de la Derg, eran cabos, oficiales sin graduación y oficiales con una graduación no superior a la de mayor. La Derg era una especie de parlamento militar elegido por sus representados pero con la característica de que una vez elegidos los electores ya no tenían ningún poder sobre los elegidos.


De izquierda a derecha: Mengistu Haile Mariam, Tafari Bante y Atnafu Abate

    Los hombres destacados desde el inicio de la Derg fueron el Mayor Atnafu Abate, representante de la cuarta división y el Mayor Mengistu Hayle-Mariam de la tercera. Pronto se dieron cuenta que necesitaban de un militar de alto rango y prestigio en las fuerzas armadas y eligieron al carismático comandante de la 3ª división, el teniente general Aman Andom que fue nombrado sucesivamente como jefe de las fuerzas armadas, ministro de defensa, y presidente de la Derg. Poco duraría en los cargos.

    La primera actuación de la Derg fue la de pedir al emperador amnistía política para los presos y exiliados. La segunda fue la rápida redacción e implementación de una nueva constitución. El siguiente movimiento de la Derg sería el detener a buen número de altos cargos del gobierno anterior y de la aristocracia con el pretexto de que se les iban a investigar ciertas irregularidades y prometiéndoles siempre un juicio justo. En esta época inicial de consolidación del golpe de estado progresivo (creeping coup, en inglés) se impuso un slogam, políticamente neutro, que se repetía en todos los discursos y documentos de la Derg y tambien en las manifestaciones civiles y militares: “Itiopya Tikdem” (Etiopia ante todo).

    Durante un mes la Derg actuó en paralelo con el gobierno de Endalkachaw Makonnen que fue destituído el 22 de julio y formó a engrosar la lista de detenidos para regocijo y burla de estos últimos. El nuevo primer ministro y último de la era imperial seria Mikael Emeru sobrino del emperador. Poco a poco el cerco sobre el emperador se iba estrechando. Los penúltimos en caer fueron dos instituciones muy cercanas a su persona: el ministro de la pluma y el consejo de la corona. También fueron nacionalizados varios negocios donde el mismo Haile Selassie y su familia tenían intereses.

    Finalmente, la noche del 11 de septiembre, primer día del año en el calendario etíope, el emperador fue obligado a ver el documental de Jonathan Dimbleby en el que se alternaban escenas impresionantes de la hambruna del año anterior con otras en las que el mismo daba de comer a sus perros en bandejas de plata. Al día siguiente, después de escuchar en un comunicado su cese, fue llevado en un Volkswagen escarabajo a los cuarteles generales de la 4ª división, el lugar donde se fundó la Derg. Allí estuvo prisionero cerca de un año hasta que presumiblemente fue ahogado por el propio Mengistu Haile Mariam. Otras fuentes suponen que fue en una dependencia del viejo palacio de Menelik donde Heile Selassie pasó los últimos meses de su vida.

    El 12 de septiembre de 1974 marcó pues oficialmente el cambio entre el gobierno imperial de Haile Selassie y el gobierno de la Derg que oficialmente paso a ser el Consejo Administrativo Militar Provisional (PMAC). Para la Derg el día se convirtió en una efemérides que recordaba el punto álgido del golpe de estado progresivo y sería festivo mientras permaneciese en el poder. Para los civiles que participaron en el inicio de la insurgencia, ese día marcó el descarrilamiento del movimiento.

    Inicialmente el PMAC encontró mucha oposición entre las organizaciones civiles. Estas organizaciones se aglutinaron bajo el slogan de Gobierno Provisional del Pueblo (PPG) y se opusieron a que el alzamiento militar se hiciera con todo el poder del estado. Detrás de dicho eslogan se encontraban los dos grupos civiles que más destacaron en el proceso de insurgencia contra el régimen imperial: el Partido Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRP) y el MAISON (acrónimo amárico de Movimiento Socialista de toda la Etiopia). Estaba también el grupo conocido como FORUM compuesto por profesores universitarios. El movimiento acogía también a otros grupos menos organizados como estudiantes, profesores, trabajadores y campesinos. El temor de la insurgencia civil era, como se llegó a escribir en una de las publicaciones clandestinas justo antes de la deposición del emperador, que un gobierno militar por muy bien intencionado que fuese acabaría en la dictadura de un solo hombre. El temor resulto profético.

    La Derg por su parte dio muestras desde el principio de que no era partidaria de compartir el poder con los civiles. A las pocas semanas de la toma oficial del gobierno de la nación, empezó a mostrar que sus métodos para preservar su poder eran los duros. Para enseñar que no toleraba ninguna oposición empezó arrestando líderes de los movimientos sociales y de las asociaciones profesionales. A primeros de octubre la Derg se enfrentó a tres unidades del ejército que le habían mostrado oposición: la guardia imperial, las fuerzas aéreas y el cuerpo de ingenieros. A las dos primeras consiguieron intimidarlas y su oposición cesó. Pero el cuerpo de ingenieros no estaba dispuesto a alienarse con la Derg sin luchar. El 7 de octubre, tropas de la Derg entraron en el cuartel de ingenieros, matando a cinco, hiriendo a varios y arrestando a cientos de ellos. La revolución empezaba a teñirse de rojo.


Aman Andom

    El mes de noviembre de 1974 fue aún mas sangriento. El día 24 la Derg anunciaba que en el proceso de detención del general Aman Andom este había resultado muerto. Los motivos para su detención eran según la Derg, sus maneras dictatoriales y su intento de crear disensiones dentro de la misma Derg. El motivo real debíó de ser la gran diferencia que había entre él y Mengistu Haile Mariam para resolver el problema eritreo. En las semanas anteriores, ambos líderes habrían estado haciendo campaña para respaldar sus respectivas posiciones en diferentes unidades militares.

    Aquella misma noche del 24 de noviembre, 59 dignatarios del antiguo régimen fueron sumariamente ejecutados. Eran miembros de la aristocracia, ministros, altos cargos del ejército y gobernadores provinciales. Algunas fuentes apuntan que entre los ejecutados no todos estaban relacionados con el antiguo régimen sino que había entre ellos miembros de la propia Derg asi como militares que habían obstaculizado su escalada al poder.

    El 20 de Diciembre de 1974 Mengistu proclamaba “El Socialismo Etíope”. La nacionalización de todos los bancos y compañías de seguros fue anunciada el 1 de enero de 1975. En febrero, 79 compañías industriales y comerciales fueron nacionalizadas a la vez que el estado tomaba el control en otras 29. En marzo le llegó el turno a la reforma del suelo que se hizo en dos fases: la del suelo rural y la del suelo urbano. Todo el suelo rural fue a parar a manos del estado y los campesinos pasaron a ser usufructuarios del mismo hasta una extensión máxima de 10 hectáreas. En la reforma urbana el estado expropió todo el suelo y los edificios arrendados y no ocupados por los propietarios. A la vez que la nueva ley del suelo entraba en vigor, 50.000 estudiantes de secundaria y de la universidad de Addis Abeba eran desperdigados por el país en una campaña (zemecha en amárico) para ayudar a los campesinos a establecer sus asociaciones. Era un claro esfuerzo de la Derg para extender las premisas de una revolución que fue mayormente urbana entre el campesinado que casi en su totalidad había permanecido ajeno al movimiento insurgente de 1974.

    En 1975 un grupo de estudiantes de la universidad de Addis Abeba fundó el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) que desempeñaría un importante papel en la erosión del gobierno etíope hasta el derrocamiento de Mengistu Haile Mariam. El TPLF se constituyó inicialmente como un grupo guerrillero de corte marxista. La mayoría de sus miembros eran originarios del Tigray y pronto simpatizaron con el campesinado de aquella provincia donde se hicieron fuertes hasta llegar a conseguir prácticamente el control total de la provincia a finales de los 80. Los campesinos del Tigray estaban ofendidos con las políticas laborales y la ley del suelo de la Derg lo que les convertía en un terreno abonado para la insurgencia. Además, en contraposición a la política de obstaculizar las prácticas religiosas que impuso la Derg, el TPLF, a pesar de ser un grupo de corte marxista, se mostró muy respetuoso con la libertad personal en materia religiosa con lo que se ganó las simpatías de los habitantes de la región. .

    Tanto la naturaleza de las reformas que estaban siendo llevadas a cabo en el país como la guerra con Eritrea eran constantes motivos de tensión entre los miembros de la Derg durante los años 1975-1977. Tanto es así que el número de sus miembros fue decreciendo desde los 110 iniciales hasta los 75 (aprox.) a principios de 1977. No era raro que las asambleas que tenían lugar en este período terminasen a balazos y con cadáveres yaciendo en las salas donde estas se habían celebrado. Fue a principios de febrero de ese año cuando ocurrió la más sangrienta de estas reuniones en la que perdió la vida el general Tafari Bante, jefe de estado y de las fuerzas armadas. Otros 5 de sus colaboradores morían en la refriega en la que tambien murieron dos miembros del grupo triunfador de Mengistu Haile Mariam. Fue un golpe de estado dentro de la Derg y su origen fue la reestructuración llevada a cabo en su seno donde Mengistu perdía muchos de sus poderes. Para llevar a cabo el golpe, Mengistu contó con la colaboración necesaria del jefe de seguridad de la Derg, coronel Daniel Asfaw, que fue uno de los que murió en el tiroteo. A partir de ahí, Mengistu figuró ya como cabeza visible de la Derg recibiendo las congratulaciones del embajador soviético Ratanov y de Fidel Castro entre otros. A este golpe de febrero le siguió un acercamiento del gobierno etíope a la esfera sovíetica.


Vista parcial de uno de los paneles exibidos en el Museo Memorial de las Víctimas del Terror Rojo en Addis Abeba

    A nivel interno una de las primeras acciones planificadas de Mengistu después del golpe de febrero fue el lanzamiento de una ofensiva fuerte contra el EPRP, el partido civil de línea marxista compuesto principalmente por estudiantes. Mengistu suponía que los miembros aniquilados de la Derg mantenían relaciones simpatizantes con este partido. La operación se conoce con el nombre de “Terror Rojo”, fue llevada a cabo entre 1977 y 1978 y durante su curso miles de jóvenes fueron arrestados y fusilados en el acto en las afueras de sus casas. Algunos historiadores coinciden en que los familiares que querían recuperar los cuerpos de los fusilados debían de pagar el precio de las balas utilizadas. El primer objetivo del Terror Rojo fue el EPRP pero más tarde se extendió al otro partido político mayoritario: el MEISON. También los sospechosos de colaborar con los guerrilleros eritreos y del frente de liberación del Tigray fueron objeto de la misma campaña y por extensión cualquier sospechoso de ser enemigo de la revolución.

    En 1977 fue el año en que se inició la guerra entre Etiopia y Somalia y que terminaría con la derrota y retirada de las tropas somalíes en marzo del 1978. Describir en dos páginas los eventos que sucedieron en el conflicto etio-somalí es tarea complicada y hay que empezar mencionando las relaciones que ambos países mantenían desde algunos años atrás con las potencias de la guerra fría. Somalia se había declarado como país socialista en octubre de 1970. La Unión Soviética firmó un acuerdo de amistad y cooperación en julio de 1974 que incluía la entrega en los próximos tres años de armamento valorado en 300 millones de dólares.

    En 1976 viendo el presidente somalí Siad Barre que las tropas etíopes estaban siendo sometidas en Eritrea pensó que era un buen momento para planear la invasión y conquista de los territorios etíopes habitados por somalíes. Se estima que en ese momento la potencia militar armamentística de Somalia era equivalente a la de Etiopia que se encontraba además ocupada en su mayor parte en el conflicto eritreo.

    En 1975 y 1976 se formaron dos grupos guerrilleros somalíes para la liberación de dichos territorios: el Frente de Liberación de la Somalia del Oeste (WSLF) y el Frente de Liberación Abo Somali (SALF). Los dos frentes empezaron a pasar armamento a territorio etíope en el invierno de 1976-77. En Marzo del 77 Fidel Castro entró en escena de la mano de los soviéticos y visitó Somalia. Viendo que la presencia de grupos marxistas era claramente mayoritaria en la zona del cuerno de Africa propuso crear una federación de corte marxista pero la idea no fue seriamente considerada por ninguno de los grupos implicados. Eso sí, Castro salió de Somalia hacia Cuba, vía Berlín Este, luciendo la gran estrella somalí que Siad le había pinchado en la camisa y quejándose de que los líderes del cuerno de Africa eran más nacionalistas que socialistas.

    En la otra parte, el ejército etíope había sido equipado desde el año 55 por los Estados Unidos. La ayuda fue firmada en tiempos de Haile Selassie pero las últimas entregas del acuerdo llegaban hasta 1977. De hecho, la parte más significativa del acuerdo la constituían los cazas bombarderos Northorp F5-E y estaban preparados para la entrega en la primavera de 1976. Para entonces, ya estaba claro para la intelligencia americana que Mengistu era partidario del acercamiento etíope a la esfera soviética. Después de considerables debates Henry Kissinger decidió entregar los bombarderos y el escuadrón llegó a Addis Abeba en Julio de 1977, cuando ya estaba la administración Carter en el gobierno de los EEUU. Esta administración conociendo los acuertdos que Mengistu habia alcanzado con Moscú decidió terminar toda ayuda militar a Etiopia apoyándose en los informes que revelaban las infracciones a los derechos humanos cometidas por la Derg en Eritrea.

    Mengistu y una comisión de destacados miembros de la Derg llegó a Moscú en mayo de 1977 para afianzar los acuerdos firmados en diciembre de 1976. Etiopia había entrado en la esfera soviética y un acuerdo que incluía ayuda militar soviética a gran escala fue firmado.

    En junio del 77 las guerrillas somalíes cortan la línea de ferrocarril Addis Abeba-Djibouti. En julio, empieza la invasión por parte de tropas regulares somalíes, disfrazadas de guerrilleros del WSLF. En agosto de 1977, Somalia tenía el control de grandes zonas del sudeste etíope. En ese mes todavía seguían llegando a Somalia ayuda armamentística soviética. Ese mismo mes Siad Barre voló a Moscú para pedir a los rusos que detuvieran toda ayuda militar a Etiopia.


Tanques soviéticos en el ejército etíope

    La distinción entre guerrillas somalíes y ejército regular se hizo difusa y en la práctica desapareció. El 12 de Septiembre Jjiga, punto clave en las comunicaciones entre Somalia y la planicie etíope cayó en manos somalíes. Con ello los etíopes perdieron un valioso radar anti aéreo recientemente suministrado por los americanos. Pero en la batalla área que se libró y que fue determinante para evitar que Harar pasase a manos somalíes, los caza-bombarderos americanos de la aviación etíope barrieron a los MIGs soviéticos del ejército somalí. Al mismo tiempo, Moscú consiguió que un regimiento del régimen pro soviético de Yemen del Sur acudiese con su artillería para reforzar las posiciones de Mengistu.

    A primeros de septiembre eran los oficiales etíopes los que solicitaban a Estados Unidos repuestos para su armamento americano. En este momento, el presidente Carter, decidió no intervenir declarando el embargo militar para los dos bandos.

    Mientras tanto y ante el evidente peligro de desmembración del territorio etíope, Mengistu recurrió, como hiciera Stalin ante el ataque nazi del 41, al sentimiento patriótico de los etíopes buscando incluso el apoyo en los líderes religiosos cristianos y musulmanes.

    En este momento se produjeron muchas tensiones dentro de la Derg. Según fuentes de la misma Derg, en el mes de septiembre de 1977 tuvieron lugar cuatro intentos de asesinato contra Mengistu Haile Mariam. El 12 de septiembre, Mengistu dio a conocer que una decisión revolucionaria había sido tomada contra su vice-presidente el teniente coronel Atnafu Abate, que había estado en la alta cúpula de la Derg desde antes de su constitución oficial. Se cree que Mengistu sospechó de Atnafu Abate estaba detrás de alguno de los intentos de acabar con su vida.

    En ocubre de 1977 se estaba fraguando la ayuda soviético-cubana a gran escala. A finales de ese mes, Raúl Castro voló a Moscú acompañado de los generales cubanos que iban a participar en la campaña etíope. En noviembre se clarificaron las posiciones cuando los soviéticos acordaron enviar soldados cubanos, consejeros militares soviéticos y grandes cantidades de armamento. Por su parte Siad Barre expulsó de Somalia a los consejeros militares que aún quedaban aunque mantuvo las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética.

    A partir de finales de noviembre empezaron a entrar en Etiopia un buen número de tropas cubanas y enormes cantidades de armamento ruso que fueron determinantes en el curso posterior de la guerra. Para enero de 1978 las tropas somalíes estaban retrocediendo en todas las líneas del frente. El 12 de febrero los cubanos y etíopes levantaron el cerco de Harar y Dire Dawa. El 5 de marzo se recuperaba Jijiga. El 9 de marzo, Siad anunciaba oficialmente la retirada de las tropas regulares somalíes del territorio etíope. Los dos grupos guerrilleros para la liberación de los territorios somalíes continuaron operando en territorio etíope durante los dos años siguientes.

    Los soviéticos dieron un apoyo determinante al gobierno de Mengistu para terminar con la guerra con Somalia y continuarían enviando un apoyo armamentístico en la guerra de Eritrea de muchos millones de dólares. Pero a cambio intentaron cambiar el panorama político de Etiopia pues pensaban que Mengistu no era el hombre indicado para dirigir la política del país.


Mengistu acompañado de los hermanos Castro saluda en La Habana

    Con la ayuda de Castro los soviéticos trataron de convencer a Mengistu que Negade Gobeze, un intelectual de ideología marxista, era el hombre idóneo para organizar y dirigir el partido comunista etíope. Aprovechando una visita que Mengistu realizó a Cuba para dar gracias a Fidel Castro por su ayuda en el conflicto con Somalia, Negade Gobeze fue traído de Europa donde estaba exiliado e introducido en Etiopia con un pasaporte de Yemen del Sur. Cuando Mengistu volvió de Cuba donde Fidel Castro trató inútilmente de convencerle de que era la mejor opción para organizar un partido proletario, se encontró con el hecho consensuado de que Negade Gobeze estaba en Etiopia dispuesto a emprender la tarea de constituir y liderar el partido político.

    Mengistu desafió a soviéticos y cubanos enviando a Negade Gobeze de vuelta por donde había venido, Yemen. Expulsó tambien a la mayoría de los miembros de la embajada cubana inmediatamente y pocas semanas después expulsaba al embajador soviético junto con otros miembros relevantes de la embajada. Incomprensiblemente ni los soviéticos ni los cubanos se enfrentaron al desafío de Mengistu. Fidel Castro vino a Addis Abeba para presenciar las celebraciones del 4º aniversario de la revolución y a primeros de noviembre Mengistu acudía a Moscú para las celebraciones de la Revolución de Octubre donde firmó un nuevo tratado de de amistad y cooperación con los soviéticos. Moscú nombró un nuevo embajador para Etiopia que continuaría con firmeza en el bloque soviético.


Fidel Castro participó en las celebraciones del 4º aniversario de la Revolución en septiembre de 1978 en Addis Abeba

    Durante la crisis de Somalia, el pueblo etíope pudo comprobar que el asfixiante control del estado marxista sobre las actividades personales de los ciudadanos, incluidas las prácticas religiosas, había disminuido en muchos aspectos. Pero cuando se superó la crisis somalí el cambio de actitud por parte del gobierno resultó ser una ilusión. Consejeros de Alemania del Este llegaron a Etiopia para construir una organización del estilo de la STASI.

    Como consecuencia de las presiones que recibió de Moscú para la formación de un partido comunista Mengistu anunció el 18 de diciembre de 1979 la formación de la Comisión para Organizar el Partido de los Trabajadores de Etiopia (COPWE). Como se verá más adelante el partido necesitaría todavía 5 años para su formación.

    En los años 82 y 83 aparecieron en diversos lugares de Etiopia señales de hambrunas pero fue en el 84 donde esta se extendió por todo el país causando la muerte de miles de personas y el sufrimiento de millones. La sequía que se extendió por todo el cuerno de África durante los años 83 y 84 fue unas de las causas que incidieron en la hambruna pero no la única. A pesar de que la ley del suelo aprobada rápidamente en 1975 afectó positivamente en la producción agrícola, las medidas que la Derg impuso para colectivizar la agricultura a partir del año 80, repercutieron negativamente en la producción al desmotivar a los agricultores a realizar mejoras en sus propios campos.

    Si tomamos los 10 primeros años de la Derg como referencia (74-84) tenemos que las políticas económicas rígidamente aplicadas tuvieron un efecto negativo. En dicho período, la producción per cápita del cereal bajó de 172 a 146 kg. Las exportaciones se redujeron en un 67%. El presupuesto militar subió de un 49,2% en el 74 a un 59,1% en el 84. Para el año 84 las importaciones del petróleo absorbían un 47,5% del total de las exportaciones. Las reservas en moneda extranjera cayeron de 221 millones de dólares americanos en 1974 a 67 millones en 1984.

    La reacción del gobierno para paliar los efectos de la falta de alimentos fue poco efectiva. En Kenia, donde las condiciones climáticas que afectaron a la hambruna fueron similares a las de Etiopia, la intervención del gobierno hizo que el número de muertos se redujera a unos pocos miles de personas y que la opinión mundial apenas se enterase del problema.

    Ese mismo año de la hambruna tuvieron lugar las celebraciones de los 10 años en el poder del régimen comunista y la Derg aprovechó el evento para anunciar la creación del Partido de los Trabajadores Etíopes (WPE). Las celebraciones fueron lujosas y según algunas fuentes de la propia Derg, se gastaron 100 millones de dólares americanos. Vinieron invitados de todo el mundo socialista y algunas celebridades africanas como Nyerere, Kaunda y Mugabe.

    Días después de las celebraciones empezaron a divulgarse en las televisiones de Europa y América documentales donde aparecían agricultores hambrientos, granjas abandonadas y ganado muerto. Ante la presión exterior, Mengistu decidió participar en las campañas de ayuda humanitaria donde las instituciones religiosas en colaboración de ONG's extranjeras tuvieron un papel importante. Se produjeron tensiones entre las organizaciones de ayuda y el gobierno cuando este último pretendía impedir el acceso a las áreas que estaban fuera de su control, o sea bajo el control de las guerrillas insurgentes. Al final las organizaciones de ayuda consigueron el acceso a toda la geografía etíope.

    La imagen de Mengistu y su régimen quedó seriamente deteriorada por la hambruna del 84 tanto en el exterior como dentro del país y viendo en perspectiva es fácil de señalar la misma como el evento que supuso el principio del fin para el dictador militar.

    Sin embargo, inmediatamente después de la hambruna y lejos de suavizar su régimen de corte estalinista, Mengistu aprovechó la situación para justificar dos programas de carácter socialista que encontrarían mucha oposición entre la población etíope: el reasentamiento y la aldeización. Alegando que extensas zonas de Tigray y Wolo, repetidamente afectadas por la sequía, habían sido erosionadas más allá de toda posible recuperación, emprendió la empresa de trasladar a los habitantes de estas regiones a otras más fértiles y menos pobladas del país, en la frontera con Sudan. Entre 1984 y 1985 fueron reasentadas alrededor de 600.000 personas de manera caótica y desorganizada, dividiendo familias y secuestrando a la gente mientras se encontraban en los mercados. Durante los traslados de la población en la primera fase de los reasentamientos murieron varios miles de personas . Ante tal caótica situación, el representante de Médicos sin Fronteras declaró: “El gran problema de Etiopia hoy no es que el pueblo esté muriendo de hambre, el problema es que esta muriendo de reasentamiento”. Esta declaración le costó a dicha organización la expulsión del país.


Mengistu Haile Mariam

    Ante el fracaso evidente del reasentamiento y presionado por los organismos internaciones el gobierno de Mengistu suspendió dicho programa y empezó con otro que aunque menos traumático afectó a un número mucho mayor de personas. Se estima que entre 10 y 12 millones de etíopes se vieron afectados por el programa de aldeización. La población dispersa por llanos y colinas fue obligada a derribar sus casas y agruparse en poblados de medio centenar de familias. Esta fue una medida antinatural para los campesinos que estaban acostumbrados a vivir al lado de sus tierras de cultivo. En teoría se trataba de dotar a los poblados de mejoras y servicios: agua potable, escuelas, clínicas . . . pero estos servicios rara vez se implementaron. Por otra parte la aldeización estaba pensada para poder aumentar el control y el adoctrinamiento por parte de los representantes del estado. La aldeización no encontró soporte entre el campesinado etíope y poco a poco según iba perdiendo control el gobierno, las aldeas fueron abandonadas y los campesinos empezaron a construir de nuevo sus cabañas cerca de sus campos de cultivo.

    Con la llegada a la presidencia de la URSS de Mikael Gorbachev en 1985, las formas de control del gobierno soviético empezaron a cambiar dando lugar a un movimiento de aperturismo llamado Perestroika. Mengistu sin embargo prohibió el término en Etiopia quizás a manera de desafío personal a Gorbachew quien a su vez no tenia buen concepto de Mengistu, al que veía como un oficial obstinado y de mente estrecha. Ajeno a la Perestroika, Mengistu aprobó en enero de 1987 una constitución similar a la soviética pero donde las funciones atribuidas al presidente eran, como en el caso de constitución rumana de Chauchescu, más amplias. Coincidiendo con el aniversario de la Derg, Mengistu proclamó la República Democrática Popular de Etiopia el 12 de septiembre de 1987.

    A finales de la década de los 80, varios acontecimientos se unieron para perfilar el fin de la era de Mengistu. Entre estos acontecimientos que contribuyeron a la caída del régimen comunista en Etiopia destacamos los siguientes:

    - La derrota en Afabet en marzo de 1988 del ejército etíope a manos de los guerrilleros del EPLF. 20.000 soldados etíopes fueron hechos prisioneros y grandes cantidades de armamento y municiones soviéticas fueron a parar a manos de la guerrilla eritrea.

    - La derrota de las fuerzas armadas etíopes a manos del Frente Popular de Liberación del Tigray (TPLF) en marzo de 1989 en las cercanías de Enda Selassie. El TPLF contó con la colaboración del EPLF y la derrota supuso para el ejército etíope su retirada de toda la región del Tigray y la pérdida de la línea de abastecimiento terrestre con Eritrea.

    - En Mayo de 1989, coincidiendo con un viaje que Mengistu realizó a la Alemania del Este, un intento de derrocamiento tuvo lugar en Addis Abeba. El golpe que estuvo mal preparado, fracasó. Mengistu arrestó a 197 oficiales de alto cargo entre ellos 24 generales. Tras un año de investigaciones e interrogatorios Mengistu anunció que 12 de esos generales habían sido fusilados. Este proceso contra los golpistas dividió a las fuerzas armadías etíopes, extendiéndose un sentimiento de falta de motivación que incrementó el número de deserciones y rendiciones.

    - La apertura en los medios de expresión que trajo la Perestroika en la URSS, hizo que aparecieran artículos criticando la rigidez del gobierno de Mengistu y sus continuos fracasos en el control del país.

    - La ayuda militar soviética que era de mil millones de dólares hasta 1990, descendió ese año hasta los trescientos millones.

    - La economía continuó decreciendo drásticamente durante los años 1989 y 1990 y diversas áreas del país parecían de nuevo amenazadas con la hambruna. Las exportaciones cayeron en 1989 a 375 millones de dólares, la mitad de las severamente restringidas importaciones. Las exportaciones de café descendieron hasta los 175 millones de dólares.


Concentración de madres de las víctimas del Terror Rojo

    Durante los años 89 y 90 tuvo lugar una extraña tentativa por parte del gobierno israelí de salvar el régimen militar de Mengistu. A los israelitas les parecía que los grupos guerrilleros de EPLF y el TPLF estaban fuertemente respaldados por los países árabes y quisieron evitar la inclusión de Etiopia en la esfera árabe. Así, comunicaron a Mengistu que el lobby judeo-americano podría cambiar las relaciones hostiles americanas en amistosas. Mengistu, que ya sabía que la ayuda soviética terminaría en 1990, aceptó el acercamiento israelí y los guerrilleros eritreos y tigriños detectaron asesores militares israelíes en el ejercito etíope a la vez que empezaban a venir armamento proporcionado por Israel desde Chile y Argentina. El último intento serio de los israelitas de atraer a los americanos a favor de Mengistu tuvo lugar en Abril de 1990 cuando una delegación etíope paso unas seis semanas en los EEUU intentando acercar posiciones con judíos americanos y congresistas. Los etíopes prometían que no pondrían ningún impedimento a la evacuación de los judíos etíopes a Israel. Pero para entonces los americanos ya veían a Mengistu como a un líder sin ningún futuro y las negociaciones no prosperaron.

    En 1990, los líderes de las dos principales guerrillas se estaban preparando para la victoria, lo que suponía clarificar las posiciones en sus propias organizaciones y con los demás movimientos de oposición al gobierno de Mengistu. En 1990 se formó el partido político Frente Democrático Revolucionario Popular Etíope (EPRDF), que serviría como brazo político de los diferentes grupos insurgentes que operaban en Etiopia y cuyo principal grupo era el Frente Popular de Liberacion del Tigray . El Frente Popular de Liberación Eritreo no formó parte de la coalición política aunque mantuvo posiciones de diálogo y colaboración. Ellos tenían claro que después del conflicto, Eritrea se proclamaría como país independiente de Etiopia.

    En enero de 1991 tuvo lugar en territorio del Tigray, el primer congreso del EPRDF. En él se dio a conocer el programa para el futuro de Etiopia. El programa contenía simultáneamente principios democráticos y máximas marxistas. Sus posiciones programáticas se irían perfilando en los próximos meses.

    En enero de 1991 se inició también la campaña de expansión de la EPRDF en un intento claro de unificar el país bajo su control. La campaña recibió el nombre de operación Tewodros en honor del primer emperador que trató de unificar el país en el siglo XIX. En marzo ya habían tomado las ciudades de Bahar Dahar y Gondar y continuaron tomando posiciones en Gojjam hasta llegar al Nilo Azul. Por otra parte tropas situadas en Makelle avanzaron hacia el sur haciéndose con la capital de Wollo, Dessie. El 22 de Abril las fuerzas coordinadas por el EPRDF estaban ya en Ambo a menos de 100 kilómetros de la capital.

    EL 26 de Abril, Mengistu hizo sus últimos cambios en las altas esferas de su gobierno, nombrando nuevos vicepresidente y primer ministro. El 21 de Mayo nombró presidente en funciones al recién nombrado vicepresidente Tesfay Gebre Kidan y montando en un pequeño aeroplano voló hacia Nairobi. De allí prosiguió vuelo hasta Harare, donde el presidente de Zimbawe, Mugabe, estaba dispuesto a darle asilo político. Mengistu se llevó a su exilio en Zimbawe únicamente a su familia dejándoles a su suerte a todos sus colaboradores en el gobierno. El mismo día derribaban en un parque de la avenida Menelik en Addis Abeba la estatua de Lenín.

    El 24 de mayo, tres días después de que Mengistu abandonase Etiopia, se rendían las tropas gubernamentales en Asmara y el EPLF se autoproclamaba como Gobierno Provisional de Eritrea.

    El 27 de Mayo tuvo lugar una Conferencia en Londres previamente programada donde participaron los líderes del EPLF, del TPLF/EPRDF y el primer ministro del gobierno todavía en funciones para poder terminar la guerra y llevar a cabo la transición de la manera menos traumática posible. Isaías Afaworki por su parte aceptó que el referéndum para decidir la independencia de Eritrea se pospusiese por 2 años.


Meles Zenewi a su llegada de Londres el 1 junio asumió la posición de jefe de estado interino.

    Meles Zenewi como líder del TPLF se comprometió a mantener sus fuerzas revolucionarias en las afueras de Addis Abeba para evitar el saqueo. Sin embargo el mismo día 27 las fuerzas gubernamentales empezaron a desintegrarse y a vagar in rumbo por la capital. Entonces la conferencia de Londres dispuso que las tropas del EPRDF entrasen en Addis Abeba y mantuviesen el orden. Estas entraron en la capital el 28 de mayo y a pesar de presentar una imagen poco militar debido sobre todo a la falta de uniformidad en la vestimenta y en el arreglo personal, demostraron ser un ejército disciplinado que se abstuvo de protagonizar, con unas pocas excepciones, episodios de venganzas y saqueos.

    El acto final de destrucción caprichosa e inútil por miembros de la Derg tuvo lugar el 3 junio en el sudeste de Addis Abeba donde explotaron un depósito de municiones causando la muerte de mas de 1.000 personas, varios miles de heridos y dejando a otros miles de personas sin viviendas.

    Meles Zenewi llegaba de Londres el 1 de junio y asumía la posición de jefe de estado interino. El 26 de junio anunciaba una Conferencia Nacional para formar un Gobierno de Transición.


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