Las puertas de Harar

    Harar tiene 5 puertas que formaban parte de la ciudad cuando Menelik II entró en la misma y la anexionó a su reino. Poco después se habría la sexta puerta, la puerta de Harar o puerta del Duque que sirve de acceso directo hasta la nueva iglesia ortodoxa contruida por Menellik inmediatamente después de la conquista de la ciudad en 1887. La foto muestra la puerta de Erer en 1901 y linka con imágenes actuales de las seis puertas y con un mapa esquemático de la ciudad antigua.

Los mercados de Harar


    En Harar se desarrolla una intensa actividad comercial en el interior de la ciudad amurallada y en los alrededores de sus puertas de acceso. Los dos lugares más importes son el mercado musulmán en el interior de la ciudad y el mercado cristiano alrededor de la puerta de Shoa. Otros puntos de actividad comercial son la puerta de Erer donde se celebra el mercado oromo y la puerta de Fallana donde destaca la venta del chat. La foto linka con una coleccion de puestos y mercados en el interior y alrededores de la ciudad amurallada.

Artur Rimbaud en Harar

    Artur Rimbaud fue un poeta francés que inaguró un movimiento poético, el simbolismo, que ha tenido mucha repercusión en la literatura mundial posterior. Su actividad como poeta duró un suspiro pues a los 19 años la abandonaba para viajar por el mundo, primero a pie por Europa y mas tarde anduvo en Indonesia y Chipre hasta que llegó al puerto de Aden en la costa del Indico en la actual Yemen. Desde allí llegó a Harar donde se dedicó a la exploración y sobre todo al comercio. Vivió en Harar durante 5 años en el período que va desde 1880 hasta 1891 cuando tuvo que regresar a Francia afectado por una grave enfermedad en su rodilla derecha. Moribundo en Marsella, suspiraba por volver a la ciudad etíope.

Bodas musulmanas y cristianas


    Harar es lugar donde se cuida mucho de los ornamentos y vestimentas. Mención especial merecen las celebraciones matrimoniales donde las mujeres hararis lucen sus vestidos de inspiración indo-árabe y la novia deslumbra con grandes cantidades de joyas de oro de 21 quilates. Por su parte las celebraciones cristianas tienen también una elaborada puesta en escena con un vestuario inspirado en las vestimentas de los emperadores cristianos y su séquito. La foto linka con una coleccion de fotos de una boda cristiana y otra musulmana.

Mas fotos de esta ruta


Las calles de Harar son un buen lugar para sacar fotografías. La arquitectura de las casas y el trazado de las calles proporcionan un interesante escenario. Las vestimentas de las mujeres oromos, hararis y somalis ponen colorido en las mismas. La de arriba muestra la actividad en la calle Zagam Uga (la calle ancha) que arranca en la puerta de Shoa. Linka con una coleccion de fotos de Harar, Dire Dawa y Jíjiga.




Ruta 8: Addis Abeba - Harar - Dire Dawa - Jijiga

Duración: 4 - 8 días                                                                   por carretera


    Harar es la única ciudad medieval de Etiopía y solo por ello merece una visita. Aunque el encanto que todavía posee Harar para atraer a viajeros no cautiva a todos por igual coincidimos con aquellos visitantes que vuelven de allí diciendo que Harar encierra magia en sus muros. Es pues un destino de primer orden dentro de las rutas etíopes.

    Harar es una ciudad etíope pero con un claro sabor islámico. Dicen que esta considerada (o lo estaba) como la cuarta ciudad santa del Islam detras de La Meca, Medina y Jerusalem. Dicen también que sus muros encierran 90 mezquitas aunque muchas de ellas son privadas e invisibles para el visitante. Lo que si es visible es su carácter especial que hace que el recorrido por sus calles, mercados y murallas sea una experiencia visual de primer orden.


Las defensas de Harar no son muy impresionantes pero durante años han sido una eficaz barrera para los leones, leopardos y hienas

    Los orígenes de Harar parecen que son confusos aunque se tienen datos inquestionables de la existencia de la ciudad en 1520 cuando la ocupó el sultán Abu Bekr Mohamed. Cinco años después fue depuesto y degollado por Mohamend Gragn, el líder musulmán que puso su base en Harar para desafiar con sus correrías por todo el altiplano etíope al emperador cristiano Lebna Dengel quien a su muerte en el monasterio-fortaleza de Debre Damo pensó que su imperio habia sido aniquilado. Sin embargo, su hijo el emperador Galawdewos, consiguió derrotar al ejército de El Gragn en las cercanías del lago Tana en 1543 con la ayuda de una compañía de arcabuceros portugeses quienes mataron al El Gragn al principio de la batalla. A partir de entonces el poderío musulmán se replegó a Harar que fue fortificada en 1560 por el sultán Nur Ibn al Wazir para proteger la ciudad de una nueva amenaza: el empuje de las tribus oromos que empezaron a expandirse hacia el altiplano.


La iglesia de Kedane Meheret fue construida por orden de Menelik II tras su conquista en 1887

    En 1575 Harar fue desajolada por Mansur Mohamed quien fundó la nueva capital en el oasis de Awsa en el desierto Danakil. Harar volvió a ser un próspero reducto musulmán en 1647 cuando el emir Ali ibn Daud tomó el control de la ciudad y formó una dinastía autónoma. La ciudad properó conviertiendose en un centro comercial importante en toda la región aunque su entrada quedó prohibida para los cristianos lo que contribuyó a incrementar el aura de misterio que ya poseía la ciudad. La autonomía de Harar duró hasta 1875 que fue asediada y rendida por las tropas egipcias que dominaron la ciudad por un período de 10 años. En 1885 volvió al poder el emir local Abdullah que solo pudo mantenerse en el mismo por un período de dos años pues por aquel tiempo el rey de Shoa, el futuro emperador Menelik II, estaba en plena política de expansión y derrotó facilmente al ejército de Abdullah en Chelenko en el año 1887. Desde entonces Harar ha sido parte del reino de Shoa y después del imperio etíope aunque la ciudad intramuros siempre ha mantenido su carácter musulmán.

    Si se disponen de más días se recomienda también la visita a Dire Dawa y Jijiga ya que ambas ciudades tienen unas características particulares que las hacen únicas entre las ciudades etíopes. Dire Dawa que fue diseñada y construida a principios del siglo XIX como estación principal de toda la región en la línea de ferrocarril Addis Abeba – Yibuti destaca por su trazado urbanístico sobrio y racional y Jijiga es la capital de la región somalí etíope lo que le imprime un carácter especial.

    Estas tres ciudades tienen unos mercados muy activos. La variedad de especies, la diversidad de inciensos y mirras que encontrareis en los puestos, la presencia de camellos y los vestidos y velos multicolores que visten las mujeres oromos, somalíes y hararis otorgan sin duda un carácter oriental a estos mercados que los hacen muy atractivos. Para visitar Dire Dawa y Jijiga se requieren de uno a dos días extras para cada ciudad.


Interior de una casa típìca harari donde el chat es habitalmente protagonista en las reuniones y festejos

    Si estando en Dire Dawa disponéis de una tarde libre, la visita a las pinturas rupestres de Laga Oda es una buena ocasión para conocer una bonita pista rural que atraviesa varios poblados lo que hace que el camino este concurrido de gente que viene y va con sus camellos y burros. Salid de Dire Dawa y a 5 km coged la pista a la derecha que os llevara al abrigo rocoso que alberga las pinturas ( 32 km de distancia, 1h.15 min.)

    Este viaje se puede realizar también en avión ya que Dire Dawa y Jijiga cuentan con aeropuertos. Sin embargo se recomienda el tránsito al menos en un sentido por la carretera que va desde Nazaret hasta Adele en el cruce de caminos entre Harar y Dire Dawa. Con un atractivo escénico evidente donde abundan los cultivos de chat y maíz, la carretera va ganando altura y atraviesa varias poblaciones oromo cuyos mercados llenos de colorido se celebran mayoritariamente en sábado.


Vista panorámica de Harar desde la carretera hacia Jíjiga donde destacan los minaretes de la mezquita Al Jaimi




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